lun 2a. Ordinario año impar (Id=83)
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Antífona de Entrada

El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida; ¿quién me hará temblar? Ellos, mis enemigos y adversarios, tropiezan y caen.
Sal 65,4. Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi; psalmum dicat nómini tuo, Altíssime

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestros ruegos; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

A pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer

Lectura de la carta a los Hebreos
5, 1-10

Hermanos: Todo sumo sacerdote, en efecto, es tomado de entre los hombres y puesto al servicio de Dios en favor de los hombres, a fin de ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Está en grado de ser comprensivo con los ignorantes y los extraviados, ya que él también está lleno de flaquezas, y a causa de ellas debe ofrecer sacrificios por los pecados propios, a la vez que por los del pueblo. Nadie puede recibir esta dignidad, sino aquel a quien Dios llama, como ocurrió en el caso de Aarón. Así también Cristo no se apropió la gloria de ser sumo sacerdote, sino que se la confirió Dios, quien le dijo:
Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.
O como dice también en otro lugar:
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
El mismo Cristo, que en los días de su vida mortal presentó oraciones y súplicas con grandes gritos y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, fue escuchado en atención a su actitud reverente; y precisamente porque era Hijo, aprendió sufriendo a obedecer. Llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, y ha sido proclamado por Dios sumo sacerdote a la manera de Melquisedec.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 109, 1.2.3.4

Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech

Oráculo del Señor a mi señor: "Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos como estrado de tus pies".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu reinado. ¡Domina en medio de tus enemigos!
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech

"Tuyo es el señorío desde el día de tu nacimiento en el templo; antes de la aurora, como rocío, te engendré".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech

El Señor lo ha jurado y no se retractará: "Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
Allelulia. Vivus est sermo Dei et efficax et discretir cogitationum et intentionum cordis. Alleluia

Aleluya.

Evangelio

El novio está con ellos

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
2, 18-22

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decir a Jesús:
"¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y en cambio los tuyos no?"
Jesús les contestó:
"¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras el novio está con ellos, no tiene sentido que ayunen. Llegará un día en que el novio les será quitado; entonces ayunarán.
Nadie cose un remiendo de tela nueva a un vestido viejo, porque lo añadido hará encoger el vestido, lo nuevo hará encoger lo viejo, y el desgarrón se hará mayor.
Y nadie guarda vino nuevo en odres viejos, porque el vino hará reventar las odres y se perderán vino y odres. A vino nuevo, odres nuevos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Mira complacido, Señor, nuestro humilde servicio, para que esta ofrenda te sea agradable y nos haga crecer en el amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso,
con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Señor, mi roca, mi castillo, mi libertador, Dios mío, peña mía.
Sal, 22,5. Parásti in conspectu meo mensam, et calix meus inébrians quam praeclarus est
/ o bien/
Nos cognovimus et credídimus caritati, quam Deus habet in nobis

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Padre misericordioso, que la fuerza sanadora de tu Espíritu en este sacramento, sane nuestras maldades y nos conduzca por el camino del bien.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

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