El Señor es mi luz y mi
salvación: ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida; ¿quién me hará
temblar? Ellos, mis enemigos y adversarios, tropiezan y caen.
Sal 65,4. Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi; psalmum dicat nómini
tuo, Altíssime
Oremos:
Dios nuestro, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestros ruegos; y
concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
A pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer
Lectura de la carta a los
Hebreos
5, 1-10
Hermanos: Todo sumo sacerdote, en
efecto, es tomado de entre los hombres y puesto al servicio de Dios en favor de
los hombres, a fin de ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Está en
grado de ser comprensivo con los ignorantes y los extraviados, ya que él
también está lleno de flaquezas, y a causa de ellas debe ofrecer sacrificios
por los pecados propios, a la vez que por los del pueblo. Nadie puede recibir
esta dignidad, sino aquel a quien Dios llama, como ocurrió en el caso de Aarón.
Así también Cristo no se apropió la gloria de ser sumo sacerdote, sino que se
Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.
O como dice también en otro lugar:
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
El mismo Cristo, que en los días de su vida mortal presentó oraciones y
súplicas con grandes gritos y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, fue
escuchado en atención a su actitud reverente; y precisamente porque era Hijo,
aprendió sufriendo a obedecer. Llegado a la perfección, se convirtió en causa
de salvación eterna para todos los que le obedecen, y ha sido proclamado por
Dios sumo sacerdote a la manera de Melquisedec.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 109, 1.2.3.4
Tú eres sacerdote para
siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Oráculo del Señor a mi señor:
"Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos como estrado de tus
pies".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Desde Sión
extenderá el Señor el poder de tu reinado. ¡Domina en medio de tus enemigos!
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
"Tuyo es el señorío desde
el día de tu nacimiento en el templo; antes de la aurora, como rocío, te
engendré".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
El Señor lo ha jurado y no se
retractará: "Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
Allelulia. Vivus est
sermo Dei et efficax et discretir cogitationum et intentionum cordis. Alleluia
Aleluya.
El novio está con ellos
† Lectura del santo Evangelio según
san Marcos
2, 18-22
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, un día en que los
discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decir a Jesús:
"¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan,
y en cambio los tuyos no?"
Jesús les contestó:
"¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con
ellos? Mientras el novio está con ellos, no tiene sentido que ayunen. Llegará
un día en que el novio les será quitado; entonces ayunarán.
Nadie cose un remiendo de tela nueva a un vestido viejo, porque lo añadido hará
encoger el vestido, lo nuevo hará encoger lo viejo, y el desgarrón se hará
mayor.
Y nadie guarda vino nuevo en odres viejos, porque el vino hará reventar las
odres y se perderán vino y odres. A vino nuevo, odres nuevos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Mira complacido, Señor, nuestro humilde
servicio, para que esta ofrenda te sea agradable y nos haga crecer en el amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del
género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso,
con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los
redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos
diciendo:
[Misa]
Señor, mi roca, mi castillo,
mi libertador, Dios mío, peña mía.
Sal, 22,5. Parásti in conspectu meo mensam, et calix meus inébrians
quam praeclarus est
/ o bien/
Nos cognovimus et credídimus caritati, quam Deus habet
in nobis
Oremos:
Padre misericordioso, que la fuerza sanadora de tu Espíritu en este sacramento,
sane nuestras maldades y nos conduzca por el camino del bien.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
-15/1/2001--20/1/2003--17/1/2005--15/1/2007--19/1/2009--17/1/2011--21/1/2013--19/1/2015--16/1/2017--21/1/2019